El apasionante mundo de las abejas

Aunque todo el mundo conoce las abejas, no siempre conocen su importancia y beneficio que repercute en nuestras vidas. Esos pequeños y trabajadores insectos son los responsables, en parte, de que el ecosistema sea como es ahora, y por lo tanto, nosotros también dependemos mucho de ellas, mucho más de lo que nos pensamos.

Últimamente se ha hablado mucho de que las abejas, que son muy sensibles a la contaminación y alteraciones del medio, que corren riesgo de extinción y ha saltado una pequeña alarma social (que esperemos que crezca hasta convertirse en una alarma de primera clase). Esa alarma social viene por la creencia de que en 4 años buena parte de la población de humanos del mundo habría desaparecido, y no solo de humanos si no millones de especies.
Eso que puede parecer una exageración de tantas que se oyen, es real, las abejas juegan uno de los papeles más importantes del ecosistema en todo el mundo; su función es de hacer reproducir a la mayoría de plantas que son los productores primarios de toda cadena alimenticia. Si desaparecen las plantas rápidamente la hambruna iría a más por todos los escalones de la cadena alimenticia hasta que nos golpease de lleno y descubriéramos que no hay nada para comer.



Las abejas son un bien precioso.

Pero ¿cómo llegaron las abejas a ese punto de ser un factor de tanta dependencia para la vida en el mundo entero?
Antes de que aparecieran las abejas como tales (ya había insectos parecidos pero sin hacer la misma función). Durante el cretáceo la polinización de las plantas se realizaba sobretodo a través del viento. Las plantas lanzaban su polen al aire como hacen algunas todavía hoy en día, pero entonces lo hacían todas! (los alérgicos lo habrían pasado muy mal entonces ¿verdad?). Eso para las plantas significa un gasto de energía brutal para reproducirse, deben generar cantidades ingentes de polen para lanzarlo al aire sin garantía alguna que llegue a una planta que le haga de pareja.

Los insectos que comían polen para alimentarse como las moscas y los escarabajos de ese tiempo, ya hacían algo de polinización quedando empapados de polen mientras comían y luego lo llevaban a otra planta cuando comían de esa otra, así empezó la polinización gracias a los insectos, como algo casual. Ese tipo de polinización debido a su factor casual y poco eficiente siguió siendo una anécdota... Hasta que aparecieron los antepasados de las abejas.

Esas abejas primitivas poseían características que hacían que la polinización accidental que habían hecho otros insectos hasta el momento ganara en eficiencia. Las abejas son recolectoras de polen, por lo tanto no van de flor en flor cuando tienen hambre sino que su función en la vida es recorrer por todas las que puedan, por lo tanto la efectividad de la polinización pasó a ser total. Las plantas se dieron cuenta de eso, empezaron a generar menos polen ya que no hacía falta gastar tiempo y energía en crear tanto ya que las abejas se ocupaban de ello. Pero no solo eso, poco a poco las plantas no contentas con la mejora quisieron perfeccionarla, poco a poco fueron desarrollando otros "trucos" para atraer las abejas hacia a ellas en vez de otras plantas y desarrollaron flores de colores más vivos para llamar la atención o jugos más dulces para atraer más a las golosas abejas. Y las abejas al mismo tiempo han ido mejorando sus habilidades y adaptaciones físicas para ser más eficientes en su tarea.

El resultado de todo eso es que las plantas ya no pueden vivir sin las abejas, se han adaptado y especializado tanto en ellas, que si las abejas desaparecen no tendrán tiempo de reacción para superar la pérdida y morirían.
Bastarían un par de temporadas para que la desaparición de especies fuera total.



Las abejas, nuestras amigas.

Las preciosas abejas, producen una gran cantidad de productos muy beneficiosos para nosotros. Entre estos productos encontramos la famosa miel, la jalea real, la cera y el propóleo. Cada uno de estos productos nos ofrece propiedades distintas y siempre beneficiosas para nosotros.

La miel y la jalea son quizá los productos de consumo más famosos.
Son substancias energéticas y nutritivas que utilizan las abejas para alimentarse, pero a nosotros también nos resulta muy beneficioso por sus propiedades estimulantes, terapéuticas y conservantes.

Pero quizá el producto menos conocido es el más interesante; el propóleo. Las abejas crean esta substancia a partir de los árboles y con eso consiguen un potente "medicamento" para ellas. El propóleo es antibacteriante, antiviral, cicatrizante y posee miuchas otras cualidades que podemos aprovechar para mejorar y cuidar nuestra salud.
Esta página web está dedicada a informaros de este sorprendente producto. ¿Por qué el propóleo es tan importante para nosotros y por qué vale la pena?
¡No os arrepentiréis!

Citamos por ejemplo las palabras de Einstein :

"Si la abeja desapareciera de la superficie del globo, al hombre solo le quedarían 4 años de vida : sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres ..."




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